miércoles, 29 de febrero de 2012

PULP FUSION - Vol. 1 - Funky Jazz Classics & Original Breaks from the Tough Side (Rec 1970-1974)

Publicado el  20/5/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
No puedo parar de moverme. El plato desprende un descarado torrente de sudorosos ritmos sincopados de explícita sensualidad a los que no puedo resistirme. Un auténtico aluvión de arrogantes vientos, hilarantes y cálidos hammonds, insinuantes pianos eléctricos, y profundas voces negras que cabalgan impetuosamente a lomos de una impresionante base rítmica, dominada por un endiablado y sensual bajo, una poderosa e imperturbable batería y unos afilados fraseos de guitarra rítmica. Sí, hablamos de funk, de jazz funk y soul-jazz, si lo prefieres, de auténtica música negra procedente del guetto, de música profundamente racial que desprende autenticidad y emoción por los cuatro costados. Hablamos de Pulp Fusion , una excelente recopilación que rescata piezas raras y difíciles de encontrar del mejor jazz-funk, y soul jazz con mucho, mucho, groove de los primeros 70.



Un disco editado en 1997 por el sello Harmless, que abría de forma espectacular esta imprescindible serie Pulp Fusion , de la que se llegarían a editar siete volúmenes, imprescindibles para todo amante de estos sonidos. Música urbana, de luces púrpuras, y ambientes de terciopelo rancio.
¿Y qué nos encontramos en este primer volumen de la serie, protagonista de hoy en Sensaciones Sonoras? Pues bien, espléndidos ejercicios de soul-jazz instrumental donde un órgano hammond chispeante e incisivo desata impactantes melodías de trepidante y contagioso ritmo, como la fabulosa Melting Pot que Booker T. & The MGs publicaron en 1971, o la más sudorosa Inner City Blues que el organista Rueben Wilson publicó en 1972 dentro de LP The Sweet Life; excelente latin jazz con alma soul, de la mano de Pucho & His Latin Soul Brothers en su pegadiza y pegajosa Chitterlings Con Carne, donde una deliciosa flauta marca de una forma sorprendente su infecciosa melodía; sensuales ejemplos del mejor soul vocal de ritmos funkies como el fantástico Don't It Drive You Crazy de Pointer Sisters o la igualmente sensual pero más ácida y guitarrera Every Time He Comes Around que Minnie Riperton publicó en 1974 dentro de su álbum Perfect Angel; y más contagioso soul jazz instrumental de inquietas flautas, ritmo funk y chispeantes guitarras como la irresistible Burning Spear que S.O.U.L. publicaron en 1971; y cómo no funk sudoroso y bailable repleto de wah wah como las excitantes The Bump de George Freman, y Crab Apple de Idris Muhammed donde el efecto del wah wah deja paso a una arrolladora guitarra de poderoso trasfondo blues, arropada por unos arrogantes vientos, y un susurrante hammond.

A mi me costó llegar al funk y al jazz funk desde el soul, pero discos como éste eliminaron de mi cabeza la idea preconcebida de la pesadez del funk, y me convencieron de su profunda autenticidad y vigoroso e irresistible ritmo. Atreveros con él, seguro que no os arrepentiréis.



martes, 28 de febrero de 2012

THE CREATION - How does it feel to feel (Rec. 1966-1968)

Publicado el 15/5/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Comenzaron con directos y rotundos guitarrazos de corte anfetamínico e impetuosa arrogancia mod, que pronto se vieron envueltos por nebulosas distorsiones psicodélicas y alucinógenas reverberaciones repletas de cuidadas armonías vocales. O como decían ellos música de color rojo con intensos destellos púrpuras, auténtico pop art musical. Así era la música que nos dejaron The Creation , una de esas grandes bandas británicas de mediados de los 60, que aunque no tuvieron el reconocimiento del éxito masivo nos dejaron entre 1966y 1968 un buen puñado de reconfortantes artefactos sonoros que bien vale la pena degustar, y que podréis encontrar en este estupendo vinilo publicado por el sello Edsel en 1982, que responde al título de How does it feel to Feel .
Un disco que recopila lo mejor de su corta carrera, y que está repleto de sonidos robustos y contundentes envueltos en lisérgicas melodías, que pululan entre el pop art floreado y la psicodelia más hilarante.



 Kenny Picket (voz), Eddie Phillips (guitarra) Bob Garner (bajo) y Jack Jones (batería) iniciaron su andadura como The Creation en 1966. Making Time fue su arrolladora puesta de largo en aquel año dominado por la explosión colorista del Swingin London, . Un tema frenético, de guitarrazos compulsivos y energía mod, muy al estilo de lo que los Who hicieron en su primer disco un año antes. Lógico, si pensamos en su ascendencia mod y en que su productor era Shel Talmy, el mismo que produjo los primeros discos de los Who y los Kinks. Un single que se completaba en su cara B, con otros de sus grandes temas, Try and Stop Me , otra pequeña maravilla de arrogante y poderosa explosión pop, a medio camino entre los Who y los Small Faces. Un single rotundo que sin embargo sólo alcanzó el puesto 49 en las listas británicas y que pasará a la historia por ese impactante efecto que Eddie Phillips, el guitarrista de la banda, consiguó al tocar su Gibson 335 con un arco de violín. 

Sin duda lo tenían todo para haber triunfado (lo hicieron en Alemania), buenas canciones, un buen productor y una imagen muy cool acorde con los tiempos. Pero sin embargo, la prensa musical británica los ignoró de mala manera, dejando en el olvido temas tan intensos, e impresionantes como ese inquietante How does it feel to feel , de estremecedora y oscura belleza psicodélica, o esos otros temas de psicodelia algo más coloristas y luninosa, aunque siempre robusta, que son Ostrich man , con sus arreglos de clavicordio, Life is just beginning con sus profusos arreglos de cuerda, y Nightmares y I’m the walker con su descaro pop art. Y esto sin olvidarnos de sus temas menos lisérgicos, y de más contundencia mod, cercanos al pop art musical como Painter man que fue su segundo single, o las estupendas y poderosas Girls are naked y Midway Down ,además de guiños más pop como la fantástica Biff Bang Pow y esa sorprendente versión del cásico tema soul de los Capitols Cool Jerk.

Una banda que no debes perderte si estás interesado en la música británica de los 60, ya que pocas innovaron tanto y sonaron com ella.

lunes, 27 de febrero de 2012

THE RED BUTTON - She's about to cross my mind (2007) Pop rock de aromas beat

Publicado el 9/5/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
¿Has visto que portada? Maravillosa, ¿no? Minifaldas y botas que recuerdan el inolvidable, y siempre actual aroma de aquella explosión irresistiblemente pop, y juvenil que fue el swinging london. ¿Te gustaba aquello? Pues venga no lo dudes y pincha en el enlace de esta maravilla llamada She's About To Cross My Mind. ¿Qué? ¿Alucinante verdad? Si, ya lo se,te han venido a la cabeza viejos ilustres como los Hollies, Zombies, Lennon y Mccartney... La elegancia melódica del beat sonando hoy en día con una frescura casi malsana. Música de esa que se apodera posesivamente de tu reproductor, rodeándolo de un misterioso aúrea, que te sumerge en una plácida atmósfera, en la que te sorprendes embobado tatareando sin parar una y otra canción. Grandes melodías, rodeadas de cuidadas armonías vocales ideales para combatir esta desesperante astenia primaveral.
 


Pues bien, She’s about to cross my mind se llama esta pequeña e imprescindible maravilla, que firman en este 2007, para el sello Grimble unos desconocidos (al menos para mi) The Red Button . Un disco que me tiene completamente enganchado y que hará las delicias de todos los amantes del pop de los 60. Y digo pop. Pop donde predominan los medios tiempos. POP con mayúsculas, que fluye majestuoso a lo largo de todo el disco, descendiente directo del mejor beat británico como demuestran delicias como Hopes up , Cruel Girl ,u Ohh girl ;con alguna incursión en el cálido sunshine pop y folk pop de la costa oeste americana en temas como She’s going down , Can't Stop Thinking About Her o It’s not secret ; algún que otro ramalazo de festivo garage beat lleno de farfisa como Gonna Make You Mine; y pequeños coletazos de psicodelia al estilo del Sgt Peppers o el Revolver de los Beatles como en Floating , I Could Get Used To You ,y Free .
Leo en CD Baby , que este fantástico disco es el debut de estos The Red Button, un nombre bajo el que se ocultan dos artesanos del pop, afincados en Los Angeles, con algunos años ya a sus espaldas en esto de la música, y a los que habrá que seguir la pista:Seth Swirsky y Mike Ruekberg(Rex Daisy). Al parecer Seth Swirsky había compuesto canciones para gente como Al Green y Tina Turner, mientras que Mike Ruekberg llegó a grabar un disco con un grupo de pop-rok de Minneapolis llamado Rex Daisy. Esperemos que repitan experiencia y nos entreguen más monumentos sonoros del calibre de este She’s about to cross my mind, una gran recomendación del siempre acertado Globojet

viernes, 24 de febrero de 2012

THE BOSSA THREE - Bossa Nova Brazilian Jazz / Fabuloso jazz-samba de los 60

Publicado el 4/5/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Brasil, su magia, su color y su ritmo se funden con el jazz más cool en esta arrebatadora sesión de jazz-samba con intensos toques de bossa, a cargo de este trío brasileño de los 60, llamado The Bossa Three, en su disco Bossa Nova Brazilian Jazz , que hoy os traemos a Sensaciones Sonoras. Un disco realmente exuberante que combina momentos de excitante nervio y vitalidad con embaucadores momentos de una delicadeza exquisita, y que captura con una facilidad pasmosa esa hipnótica, nebulosa y algo decadente atmósfera de los viejos club de jazz. Otro de esos fantásticos discos que nos hemos encontrado, y que hemos degustado gracias a ese estupendo blog de Zecalouro, titulado Loronix, y al que le hemos cogido prestadas las imágenes que pertenecen a la carpeta del disco.
Un disco que aunque está ampliamente impregnado por el ritmo y la calidez de la música brasileña, desprende un profundo aroma a jazz en su concepción y desarrollo. Se nota queLuis Parga (piano), Edison Machado (batería) y Tiao Neto (bajo), componentes del grupo, mamaron con alevosía y premeditación el viejo modern jazz de la costa oeste, al que dotaron de la irresistible viveza de la samba y la dulce magia de la bossa.

 

Blues Walk, esa pequeña maravilla que Gilles Peterson nos descubrió en su serie de Jazz Juice para el sello Street Sounds, abre de una forma arrolladora el disco, con esos impetuosos redobles de batería, ese trepidante bajo y esos enloquecidos acordes de piano. Un tema para bailar hasta la extenuación y que desterrará de tu mente de una vez por todas esa idea equivocada de que el jazz no se puede bailar (si es que realmente piensas algo así). Algo que volverás a experimentar al escuchar esas luminosas y chispeantes Olhou Pra Mim, Bossa 3 theme, y Nao Faz Assim, tres excitantes arrebatos sonoros repletos de batida brasileña y ritmo de samba, que demuestran que la improvisación y la melodía no tienen porqué estar reñidos. Unas melodías que se vuelven más seductoras, y envolventes, con menos samba y más bossa, en las deliciosas y ensoñadoras Somebody Loves Me, Menina Feia y Sol e Chuva y que se acercan al jazz más cool y cinematográfico en esas pequeñas joyas que son So saudade, Green Dolphin Street y Zelao.

Un disco que puede hacer las delicias de esos intrépidos degustadores de rare grooves del jazz de los 60, y que incluso puede ser un buena forma de acercarse a estos sonidos, para aquellos que aún duden de sus importante valores terapéuticos para el cuerpo y el alma.


jueves, 23 de febrero de 2012

ETTA JAMES - Tell Mama (1967)

Publicado el 26/4/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Hay un soul directo, incisivo, sudoroso, desgarrado y visceral, muy cercano al blues y al R&B, de instrumentaciones aparentemente primarias pero tremendamente efectivas, tibio en arreglos y de exuberantes y descarnadas demostraciones vocales. Un soul sureño, de puños cerrados, que cuando se agita violento y temperamental te sacude de forma impetuosa alrededor de la pista de baile, y que cuando se frena y se calma te sumerge en un tórrido arrebato de emociones primarias. Un soul que creció al amparo de sellos como Stax, Atlantic o Chess, alrededor de estudios sureños, como los afamados Fame de Alabama, más tarde rebautizados como Muscle Shoals, donde nuestra protagonista de hoy, Etta James , grabó en 1967 esta maravilla titulada Tell Mama .


¡Amigos, qué disco, qué voz, que canciones! ¿Habéis escuchado ese Tell Mama que lo abre, con esos vientos frenéticos, ese bajo de inclinaciones funkys y ese desparrame vocal? Soul en estado puro, que durante mucho tiempo fue un tema de cabecera para quién escribe estas líneas, junto a esa otra explosión vital de irresistible ritmo y ejemplo imperecedero del mejor soul sureño, que es la increíble versión, que esta mujer se marcó en este discodel Security de Otis Redding . Que me perdone el gran Otis, pero siempre la preferí a la suya. Y qué decir de esa balada de intensidad emocional sin igual que es I’d rather go blind . ¿Cuántas veces la habré bailado bien agarradito y la habré incluido en esas viejas cassettes de tozuda y fallida finalidad seductora? 

 

Lo sé, no puedo evitarlo, me encanta este disco y me da algo de rabia que esta mujer de espléndida voz, y vida algo tumultuosa por adicciones varias, haya quedado algo olvidada a la sombra de divas como Aretha Franklin. Sí, Etta James , esta portentosa mujer que comenzó su carrera a mediados de los 50, en los circuitos del blues y el R&B, junto a ilustres como Johnny Otis, quién apadrinó sus primeras grabaciones, merece algo más, como por ejemplo que empiecen a reivindicarse sus grabaciones de los 60 para sellos como Modern y Chess. Y te aseguro, que si te gusta el soul primario del que hablábamos al principio, disfrutarás de lo lindo con este Tell Mama, un disco donde hay cabida para impetuosos arrebatos de soul como Watch dog ,My Mother in law , y Just a Little Bit , descarnados lamentos de alta temperatura emocional como Love of my man , Steal away y It’s hurts me so much , y hasta pegadizos ejercicios de pop soul como la deliciosa The same rope con un subrayado de hammond tremendamente embaucador. ¿A qué esperas para hincarle el diente?

martes, 21 de febrero de 2012

JIMMY MCGRIFF - Pullin’ out the stops! The best of Jimmy McGriff (Rec 1962-1971)

Publicado el 18/4/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Jimmy McGriff es uno de esos fabulosos y explosivos magos del hammond B3 que hay que reivindicar periódicamente, hasta que consigamos situarlo a la altura del mismísimo Jimmy Smith . Un talento explosivo que encontró a comienzos de los 60, en el ardiente y chispeante sonido del órgano hammond, a su mejor aliado para rendir homenaje y pleitesía a su adorado blues.Un blues sudoroso y desenfrenado, lleno de ritmo, vitalidad y sentimiento. R&B de altos vuelos, con alma soul y estructuras de de jazz.
Un personaje imprescindible, si te gusta el envolvente sonido del órgano hammond, que desarrolló el grueso de su carrera en la década de los 60 al amparo de sellos como Sue y Blue Note, época que recoge con un gusto exquisito esta recopilación de McGriff , que abarca su período comprendido entre 1962-1971, publicada por el sello Blue Note en 1997, que hoy traemos a Sensaciones Sonoras y que responde al título de Pullin’ out the stops! The best of Jimmy McGriff .


Un disco impresionante, arrollador, con un ritmo realmente endiablado donde el R&B, el jazz , el soul e incluso el funk, en su parte final, colisionan brutalmente en un espectacular “big bang” saturado de deslumbrantes destellos de hammond. ¿Quién dijo que el jazz no se podía bailar? 

Una experiencia realmente excitante que se inicia con parte del mejor repertorio que McGriff grabó para el sello Sue. All about my girl ,una delirante composición de 1962 del propio Jimmy abre el disco. Todo un desparrame absoluto de energía y hammond del que mucho debieron aprender leyendas del R&B británico como Graham Bond, Them, Animals, etc, y que continúa de una forma casi increíble con la salvaje versión que McGriff realizó del clásico de Ray Charles I’ve got a woman . Un comienzo arrollador de explosivo R&B, que se torna algo menos agresivo, y mucho más groove y jazzy con el excelente y taciturno Discotheque , uno de mis temas favoritos del disco, firmado por McGriff que es uno de esos temas de atmósferas humeantes, ritmos entrecortados y profundo aroma soul que tanto nos gustan por aquí.
Una excelente introducción que te atrapa, y captura el cuerpo y alma de lo que vendrá después, una sensacional selección de jazz, soul y R&B de los 60, en constante ebullición, y donde resplandecen pequeñas maravillas como ese R&B de ritmo irresistible, pero de hammond contenido que es Cash Box, extraído de su disco del 64 Blues for Mr. Jimmy, o ese otro blues socarrón, de corte clasicote pero tremendamente efectivo que es The Last Minute , sacado de su disco del 63, One of Mine, todas ellas pertenecientes a su primera etapa en el sello Sue, en la primera mitad de los 60, casi toda grabadas bajo el formato de trío,compuesto por órgano, guitarra y batería. 

Pero, no nos podemos olvidar de sus grabaciones para el sello Solid State y Blue Note, en la segunda mitad de los 60, temas con una instrumentación más rica, donde los vientos casi comparten protagonismo con el hammond y donde aparece un irresistible aroma de soul-funk, dejando atrás en cierta medida el primitivo R&B de sus inicios. Grabaciones exuberantes que a día de hoy son mis favoritas del disco, como Blue Juice , Step One , Black Pearl , The worm o la funky y pegajosa Fat Cakes. Una auténica maravilla. ¿A que esperas para saborear tan explosivo manjar?

LA GRANJA - Los mejores productos de La Granja (1997) - Recopilación 1987-1994

Publicado el 11/4/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Un brote reluciente y deliciosamente amargo de azul eléctrica emoción es lo que transpiran las perfectas melodías de efervescente pop-rock, con ricas armonías vocales, que nos han dejado a lo largo de su extensa y excelente discografía el grupo mallorquín La Granja. Y sin duda, una de las mejores maneras de acercarse a ellos, si es que aún no lo habéis hecho, podría ser degustando este excelente recopilatorio, que hoy os presentamos en Sensaciones Sonoras: Los mejores productos de la Granja , que el sello DRO publicó en 1997 y que aborda sus 5 primeros discos, publicados entre 1987 y 1994.

La historia de La Granja comenzó allá por el 86, cuando los héroes de la famosa movida languidecían sin remisión en manos de las multinacionales, y nuevos aires guitarreros de cierto trasfondo garagero y rockero comenzaban a brotar en nuestro horizonte musical. Eran los tiempos aquellos en los que o eras de los del Louie Louie o de los otros. Y fue entonces cuando aparecieron grupos tan saludables e intensos como La Granja, Las Ruedas, La Frontera, Los Cafres, o incluso aquellos primerizos Ronaldos. Grupos todos ellos que parecían volver a reivindicar la frescura e inmediatez del pop-rock primerizo y sin artificios. Días en los que en mi equipo comenzó a sonar con insistencia un trepidante y descarado ejercicio, de explosivo garage de reminiscencias sesenteras, que respondía al nombre de Sufro por ti. ¡Cuántas veces habré cantado aquello de “Un metro cuarenta de busto, tus anchas caderas y esos labios carnosos….! 


 

 Sí, lo habéis adivinado, era la excelente carta de presentación de estos cuatro muchachos mallorquines que se hacían llamar La Granja . Guillermo Porcel (voz), Carlos Garau (bajo), Miguel Gibert (batería) y Kiko Riera (guitarra) comenzaban así una estupenda trayectoria que acabaría confirmándoles como uno de los grupos más excitantes de la escena pop rock española. Un reconocimiento que no les ha llegado, y que sin embargo merecen. Y no les llegó, quizás porque se quedaron en tierra de nadie cuando arrancó el fervor indie. ¿Por qué? Porque a pesar de seguir haciendo, grandes LPs y buenísimas canciones herederas de la mejor tradición beat, de por ejemplo nuestros queridos Brincos, no consiguieron llegar al gran público (algo casi normal por estos lares), ni a la escena independiente (y aquí me incluyo yo también), ya que no pertenecían a la avalancha indie, no hacían noise pop,cantaban en castellano y sonaban en las radiofórmulas. Un ejemplo más de cómo un gran grupo puede quedar relegado casi al ostracismo por modas y prejuicios.
Les gustaba y les gusta el pop de los 60, el beat, el garage, la psicodelia, el glam de los primeros 70, y la new wave de finales de esa misma década. Y con todo eso consiguieron conformar un sonido de guitarras muy particular, rico en certeras melodías y pegadizos estribillos, aderezados con sugerentes letras, que se mostraba arrogante e impetuoso en ocasiones, y tierno y emotivo en otras. Si, la vieja mezcla de pop y rock interpretada con magia y precisión. 

Y en este disco hay muchos y variados ejemplos de lo dicho, ya que es una excelente recopilación de sus 5 primeros LPs: La Granja (1987), Soñando en tres colores (1988), Azul eléctrica emoción (1989), Deliciosamente amargo (1991) y Medicina Natural (1994), todos ellos publicados por DRO. Un disco que incluye pop acelerado de inclinación anfetamínica como la fantástica Chap Chap , intensos arrebatos de energía garagera como Sufro por ti y Vitamina D , vibrantes medios tiempos de guitarras cercanas a los Byrds como esas estupendas Los chicos quieren diversión o ¿Por quien doblan las campanas? , exquisito pop de guitarras cristalinas que enlaza con los mejores Brincos como esa fantásticas Persiguiendo una Luz e Y si al menos, arrogantes impulsos nuevaoleros al estilo de los Beat de Paul Collins como la excelente Angel de Mañana o la trepidante Cansado de escuchar, nostálgicas odas de trasfondo dylaniano como la maravillosa Fuimos chicos rebeldes , bellos pasajes acústicos de aroma beatle como Medicina Natural y hasta lisérgicas historias como la sideral Barbarella.

Un disco redondo que retrata una parte importante de la discografía de La Granja , que no acabaría aquí, ya que continuaría en el 2000 y 2004, al amparo de sello aragonés Grabaciones en el Mar, con otros dos impecables ejercicios del mejor pop rock, sus discos El efecto dominó (2000) y Tobogán (2004).

THE GOOD, THE BAD & THE QUEEN - The Good, the Bad & the Queen (2007)

Publicado el 3/4/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

¿Retro pop sideral, de aromas lisérgicos y cósmicas atmósferas, para perezosos atardeceres en la lado oculto de la luna? No, no estoy desvariando, pero algo así es lo que me sugiere este espléndido artefacto sonoro, que desprende una plácida, y a veces inquietante nostalgia, con cierto tono replicante, y que responde al nombre de The Good, the Bad & the Queen .

Curioso nombre para un grupo pop o rock, tras el que se esconde la última aventura de Damon Albarn, aquel chico que revitalizó el pop británico en los 90 con Blur y que diez años después nos animó a bailar con el contagioso pop virtual y cibernético de Gorillaz . Una nueva aventura, que nos demuestra que es uno de los personajes más inquietos y con más talento que han surgido últimamente en las Islas Británicas y para la que se ha rodeado de alguna vieja gloria del pasado como Paul Simonon, que fuerqa bajista de The Clash y de algunos de sus colegas más modernos de estos días, como el guitarrista Simon Tong (The Verve) compañero de Gorillaz,Tony Allen (Fela Kuti ) y el prestigioso productor Danger Mouse que ya produjo el LP Demon days de Gorillaz.



Pero volviendo al disco , os aseguro que estamos ante ungran disco de pop, con un atrayente y cuidado envoltorio futurista. Pop cósmico y orquestación lunar, como decíamos al principio, pero pop a fin de cuentas. Genuino pop del siglo XXI. Pop de altos quilates elaborado alrededor de irresistibles y sencillas melodías que se entrecruzan, repiten y confluyen de forma, a veces sorpresiva, conformando envolventes atmósferas de surreal poderío. Un disco que discurre plácidamente, a veces ensoñador y nostálgico, y en ocasiones inquietante y perezoso.
¿Ya te has dado cuenta, no? Me encanta este disco. Me parece la continuación perfecta a aquel Think Tank que para mi revitalizó, y de qué forma, el prestigio de unos alicaídos Blur, tras el dubitativo 13. Un disco, que aunque incluye algunos pildorazos de efecto inmediato, se degusta poco a poco, escucha tras escucha, conforme te vas adentrando en su envolvente atmósfera de bello magnetismo, y que compagina con maestría la calidez de lo acústico, con enigmáticos ambientes electrónicos. Un disco muy completo donde es difícil destacar un tema sobre otro, pero donde puestos a resaltar citaremos pequeñas gemas de emoción contenida y casi susurrada, como la delicada y sinuosa Nature Spring ; la instrospectiva, perezosa y algo bucólica A soldier’s tale , con su emocionante guitarra folky rodeada de ampulosos arreglos orquestales; la inquietante History song que abre el disco, con sus intrincados y repetitivos acordes de guitarra acústica,arropada por la característica voz de Damon, que en seguida confluyen con unos chispeantes y repetitivos acordes de órgano, que acaban convirtiéndose en unos apocalípticos golpes de piano; la pegajosa y adictiva píldora con acordes de doo wop marciano de coros irreverentes que es 80’s life , sin olvidarnos de esa perezosa, delicada aunque algo dramática redefinición del crepuscular atardecer de los Kinks que es Kingdom Of Doom , al igual que ese otro sublime arrullo acústico, de evocador magnetismo que es Behind The Sun y cómo no, esa perla llamada Green Fields , que pone un toque sideral al sonido que los Kinks desarrollaron en su Village Green.

Sin duda una excelente demostración de la persistente reinvención de la música pop, que nos hace esperar con cierta ansiedad el nuevo disco de Blur, de nuevo con Coxon y Albarn.

Posdata: si, lo has adivinado, Blur fueron una de mis bandas favoritas de aquel llamado brit pop.
Nota: las fotos están tomadas de la interesante página web del grupo 

lunes, 20 de febrero de 2012

P.P. ARNOLD - The First Lady of Immediate (1967)

Publicado el 29/3/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Sabía que tenía una voz primorosa, de esas con alma “soul” que irradian emociones por todos los lados, tras descubrirla interpretando junto a Simon Fowler aquella preciosa It’s the beautiful things, que se incluía en Marchin’ already, el segundo disco de Ocean Colour Scene. Pero cuando definitivamente caí rendido ante ella fue cuando me topé con dos pequeñas joyas de emoción desatada y contendida, a las que ella ponía su voz, dentro de esa fantástica caja titulada Immmediate Mod Box Set: “Come home baby” junto a un jovencísimo Rod Stewart, en un medio tiempo de esos que ponen el pelo de punta, y donde a la voz cálida y algo temblorosa de nuestra P.P Arnold, ponía el contrapunto ideal a un Rod Stewart arrogante y desgarrado; y, Everything's gonna be alright un coletazo de entusiasmo vital y juvenil, de gloriosos arreglos y desparrame vocal lleno de coros y uooosss, que me recordaba a los mejores momentos que Darlen Love protagonizó junto a Phil Spector, a comienzos de los 60.


Más que suficiente para interesarme por el repertorio musical que nos dejó esta heroína musical de los 60, quizás un tanto olvidada, que desarrolló su carrera como solista en las Islas Británicas, en la segunda mitad de los 60, de la mano del intrépido Andrew Loog Oldham y su fantástico sello Immediate Records, a pesar de haber nacido en el lejano Los Angeles y de haber pertenecido durante años a las fastuosas Ikettes, aquellas fantásticas chicas que ponían desgarrados y emocionantes coros a las excitantes composiciones de Ike & Tina Turner.

 
Y algunos os preguntaréis, ¿y como desembarcó esta chica en aquel colorista swinging london? Pues bien, en 1966, tras el éxito británico y el relativo fracaso americano de aquella maravilla “spectoriana” de Ike & Tina Turner, titulada River deep mountain high, Ike y Tina decidieron darse una vuelta por las Islas Británicas, acompañando a los Stones en una multitudinaria gira. Y fue durante aquella gira, cuando tanto Jagger como Andrew Loog Oldham, por aquellos días aún manager de los Stones, se quedaron prendados del estilo y de la cálida y poderosa voz de nuestra protagonista de hoy,P.P. Arnold, que formaba parte de las Ikettes. Y tan prendados se quedaron de ella, que a los pocos meses estaban grabando el que sería su primer disco en solitario, este fantástico The First Lady of Immediate , que hoy traemos a Sensaciones Sonoras, producido a medias entre Mike Hurst, Oldham y Jagger en 1967. Un disco que supuso una pequeña conmoción para un servidor, y que rápidamente situó a P.P. Arnold en el olimpo de mis vocalistas negras favoritas, gracias a su poderío vocal, de amplios registros, capaz de arrullarte candorosamente con esa preciosa voz, algo temblorosa, cuando se pone tierna y melosa, y de lanzarte con estrépito a la pista de baile con alguno de sus más vibrantes y desgarrados arrebatos “souleros”.
Además, he de confesar que me encanta el sonido con que Andrew Log Oldham y los chicos de Immediate Records envolvieron las canciones de P.P Arnold: emoción desgarrada de arreglos ampulosos muy al estilo de Spector para sus temas más pop, y toda la fuerza y la magia del sonido británico de finales de los 60, para sus temas más cercanos al R&B y al soul sureño, con la colaboración de pesos pesados del sello como los Small Faces.
Y es que sólo tienes que escuchar temas tan exquisitos como ese Life is but nothing, donde la cálida y temblorosa voz de Pat cabalga dulcemente sobre una sugerente guitarra folkie, envuelta en esos arrulladores arreglos de cuerda, para darte cuenta de que estamos ante un disco con una magia muy especial. Un disco que presenta diferentes tonalidades sonoras como el pop barroco de exquisitos arreglos de cuerda y viento, con trasfondo soul en su desgarrada interpretación vocal, que descubrirás en joyas como Would you believe, Some Beautiful Happened, The time has come y en su gran éxito de este disco que fue The First Cut Is the Deepest , versión de un tema aún inédito por aquellos días de Cat Stevens que a mediado de los 70 Rod Stewart convertiría en un clamoroso éxito. Un disco donde también encontraremos descarnado pop británico de guitarras desnudas y emoción desbordada como esa preciosa Though It Hurts Me Badly, o esa otra pequeña maravilla de intensidad desbordante que es (If You Think You're) Groovy , un regalo de los Small Faces, que acompañan al completo a P.P Arnold en este tema,e inclusoacercamientos al sonido de los Stones en Aftermath como esa sinuosa Am I Still Dreaming. Y por supuesto, soul desgarrado de ascendencia sureña, como el que aparece en las vibrantes Speak to me o Treat Me Like a Lady.
Sin duda, otra maravilla semioculta de la segunda mitad de los 60, ideal para degustadores del pop más exquisito y del soul más elegante.
Nota: las fotos están tomadas de la interesante página oficial de P.P Arnold , y el disco lo podeis encontrar en una fantástica reedición del sello Immediate, titulada The First Cut que incluye los dos primeros discos de P.P Arnold para el sello Immediate: The First Lady of Immediate producido por Mick Jagger (1967) y Kafunta (1968) producido por John Paul Jones. 

domingo, 19 de febrero de 2012

TOCO - Outro lugar (2007) / Exquisita bossa desde Río de Janeiro

Publicado el 22/3/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Outro lugar , el disco que os presentamos hoy, segundo del compositor y cantante brasileño Toco , nacido en Sau Paulo, publicado por el sello Schema Records en este 2007, es una de esas delicias sonoras que tanto nos gustan por aquí. Atemporal bossanova, de tacto exquisito, realizada hoy en día con el gusto y la inspiración de los maestros de los 60. Una suave bocanada de sencillas melodías elegantemente interpretadas, que desprenden una descuidada nostalgia de sabor marino que envuelve tus sentidos en una de esas crepusculares atmósferas playeras, de intensos tonos ocres. Una pequeña maravilla, hecha para el total deleite de los sentidos.






Y es que Outro Lugar sorprende. Y sorprende por la pureza y frescura de sus acordes, que recuperan la magia de aquella delicada e incisiva bossanova que tan magistralmente nos entregaron maestros de la talla de Jobim o Bonfá. Se nota que Toco , a pesar de su juventud, ha saboreado con intensidad aquella bosanova. Y si a esto le añadimos que para la realización de este disco, grabado a caballo entre Río de Janeiro y Milán, ha contado con la colaboración de clásicos de aquella época como Roberto Menescal, y divas actuales de la bossa como Rosalia de Souza, además de con la excelente producción Stefano Tirone (S-Tone Inc) y del equipo de Schema Records, siempre tan cuidadoso con estos sonidos, no nos queda más que confirmar que estamos ante un excelente disco de bosanova con sabor clásico, con ligerísimos adimentos electrónicos, que sin embargo incorpora algunos sorprendentes arreglos de chelo y cuerdas, y donde se cuela algún que otro momento de vibrante jazz samba e incluso ejercicios de intenso groove con alma soul.
 
Un disco que no hay que perderse, donde la música desprende un tremendo poder adictivo, que comienza de una forma sorprendente con esas cuerdas sobre la voz de Toco, que abren la sensual Outro lugar , una clásica bossa a medio tiempo, cuya preciosa melodía envuelta en sugerentes cuerdas y vientos es desgranada a través de una deliciosa guitarra acústica y un cálido piano de tonos jazzys, ingredientes que se repetirán a lo largo del disco. Un disco que continúa soleado, vital y playero con esas chispeantes, frescas y saltarinas bossas que son Litoral , Zum Zum , Asuntos Banáis y Bon Motivo donde encontramos a Rosalía de Souza acompañando en las voces a Toco. Cinco temas irresistibles que dan paso al tema más intrigante y quizás más difícil del disco, Samba Noir , un tema de percusiones latinas, y tensas atmósferas cinematográficas, hábilmente plasmadas por misteriosos acordes de piano y graves orquestaciones de chelo y cuerdas. Una tensión que se disuelve con los primeros acordes de Barracao , una maravilla donde vuelve la bossa de ocres atardeceres y ritmos sinuosos, que da paso con la sensacional Voz da Lapa, a un perezoso y sensual ejercicio de bossanova-jazz de sudorosa alma soul y ritmo groovie. Quizás el temas más moderno del disco y uno de mis favoritos, muy adherente y cercano al pop más soul, un sonido que aparece de nuevo en el flamante tema que cierra el disco Foolish Samba . Un sonido que es devorado por el ritmo frenético de Guarapiranga un perfecto y vibrante ejercicio de jazz-samba, al que le siguen dos de los momentos más tiernos y emocionantes del disco, Contradicao , donde acompaña a Toco la sensual cantante francesa Coralie Clement, y Simples el tema más acústico y clásico del disco. Bossa para distancias cortas y tórridos deseos, que acelera las pulsaciones y enerva los instintos más primarios.
Un disco que nos descubre a otro nombre importante de la bossa actual, y que seguiremos muy de cerca como ya hacemos con sus paisanos Celso Fonseca, Rosalía de Souza, y Bossacucanova, de los que ya hemos hablado por aquí.

Para terminar comentaros que el primer disco de Toco, titulado Instalacao do samba, también editado por Schema Records, promete sensaciones igual o más placenteras que éste, y muy posiblemente hablemos dentro de poco de él.
Nota: las fotos están tomadas de la página del Sello Schema Record.

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TOCO - Memoria (2014) - Un atractivo tratado de bossanova
 

MAJOR LANCE - The very best of Major Lance (1963-1968)

Publicado el 17/3/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Si te gusta el soul de cuidadas armonías vocales y arreglos sofisticados de la primera mitad de los 60, donde voces, cuerdas, vientos y teclados, conforman un emocionante y embaucador muro de sonido, no debes perderte el brillante recorrido de un pletórico Major Lance , apadrinado por el genial Curtis Mayfield, en el sello Okeh .
Si amigos, estamos hablando de ese soul melodioso y tremendamente contagioso, de estribillos adherentes y bellas canciones, que conecta la arrogancia y elegancia vocal del doo-wop con la intensidad rítmica del R&B. Soul sofisticado, con denominación de origen, ya que muchos lo denominan Soul de Chicago, pero que también responde al apelativo de Uptown soul. Un estilo del que casi podemos decir que The Impressions fueron sus maestros fundadores, pero del que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Major Lance fue quizás su mejor y más aventajado discípulo.


Y es que Major Lance tuvo la suerte de contar entre 1963 y 1965, su período de esplendor y apogeo en el sello Okeh, con el fantástico material que un inspiradísimo Curtis Mayfield le estuvo proporcionando, además de con la ayuda de dos magos de los arreglos y la producción como eran Johnny Pate y Carl Davies, creadores de un sugerente y sofisticado sonido, que en aquellos años caracterizaría al sello Okeh. Un sonido y unas canciones que son capaces de conmocionar tu sistema nervioso empujándote a un impetuoso asalto a la pista de baile, y de sumergirte en una cálida y sinuosa atmósfera, que elevará de forma irremediable tu temperatura corporal.

Un primoroso soul vocal de cuidados arreglos que Major Lance supo interpretar con convicción y pasión, y que disfrutareis desde el inicio hasta el final con este flamante The Very Best Of Major Lance que hoy ospresento, editado por el sello EPIC en el 2000, y que incluye los mejores temas de su período para el sello Okeh, entre 1963 y 1968. Un disco irresistible que os veréis obligados a poner una y otra vez, y que incluye rotundos éxitos como ese The Monkey Time , llenapistas imprescindible en cualquier fiesta que se precie; delicias de extrema sensibilidad y ritmo contagioso como Delilah , Hey Little Girl (en el vídeo), y el sugerente e inolvidable clásico Um, Um, Um, Um ; punzantes y vigorosos ejercicios de soul más racial con poderosos vientos, igualmente bailable como Come See ; y arrogantes ejercicios de soul vocal con deliciosos arreglos y percusiones latinas como Rhythm y Matador . Todos temas compuestos por ese monstruo del soul que responde al nombre de Curtis Mayfield, que completó una de las páginas más gloriosas de la música soul, primero con su grupo The Impressions y posteriormente en solitario. 

No encontraréis a Major Lance entre el grupo de imprescindibles de la música soul, a pesar de que llegó a lo más alto de las listas americanas con algunos de los temas que hemos citado como Um, Um, Um, Um, Um y The Monkey Time, pero os puedo asegurar que disfrutareis con todos y cada uno de los acordes incluidos en este disco, si os gusta ese soul sofisticado del que hablábamos al principio y cómo no, si os gustan los Impressions.
Como última curiosidad deciros que al parecer Curtis Mayfield utilizó a Major Lance como banco de pruebas para moldear, probar y lanzar un sonido algo más bailable y vibrante, que el que hasta ese momento había producido con los Impressions, y que posteriormente y tras el éxito obtenido,perfeccionaría y produciría con su grupo.

BEN KWELLER - Ben Kweller (2006) / Toda la frescura del mejor pop rock

Publicado el 6/3/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera
Ben Kweller es uno de esos tipos, que hoy en día revitalizan y engrandecen la frescura e inmediatez del pop rock de toda la vida, gracias a su talento a la hora de componer e interpretar deslumbrantes y emocionantes viñetas sonoras de menos de tres minutos, capaces de revolucionar con estrépito tus sensaciones más vitales, con ese pop-rock luminoso y efervescente, repleto de adictivos estribillos y certeras melodías, que brotan majestuosamente de los surcos de discos como este maravilloso Ben Kweller , su tercer disco en solitario, publicado el pasado 2006 y que hoy traemos a Sensaciones Sonoras.
Y es que este disco, es un perfecto tratado de eso que otras veces hemos llamado pop por la cara, irresistible pop-rock, directo y sin tapujos, de una inusitada frescura , realizado en base a guitarra, bajo y batería, con certeros toques de piano y hammond, y grandes armonías vocales, que intercala con maestría impetuosos arrebatos sonoros de entusiasmo juvenil con tiernas melodías de una calidez suprema. 

Y llegados a este punto, algunos diréis, bien ¿y quién este tipo?, ¿de dónde viene? Pues por daros algunos datos sacados de la jugosa biografía que nos regala en su página de My Space , os diré que Ben Kweller es un entusiasta y talentoso tejano de 25 años, que ha mamado esto del rock desde muy pequeño, tanto, que comenzó a tocar la batería a la edad 7 años, y antes de los 11 ya componía con el piano y tocaba la guitarra. Luego, ya de quinceañero montó sus primeras bandas con las que actuó por USA y llegó incluso a Europa, hasta que a la edad de 19 años se trasladó a Nueva York, donde deslumbró rápidamente con su peculiar talento, grabando el que sería su primer disco en solitario que llegaría a cautivar al mismísimo Evan Dando, hasta tal punto que se le llevó con su grupo, de gira por USA y Europa. Un chico, que cita como algunas de sus principales influencias a Neil Young, Bob Dylan, Velvet Underground, Beavch Boys y Beatles, y que se ha relacionado con personajes tan carismáticos de nuestro mundo musical como Brian Wilson, Joel Strummer, Adam Green, The Strokes, y el ya citado Evan Dando y sus Lemonheads.
Pero al margen de todo esto, sin duda anecdótico, lo más importante es su exquisita sensibilidad y habilidad para fabricar, con aparente sencillez, rotundos pildorazos del mejor y más adherente pop- rock, con algún que otro toque folk, que bien podría haber surgido de un misterioso laboratorio científico donde hubieran clonado lo mejor de maestros como Nick Lowe, Elvis Costello, George Harrison o Pete Case por poner un ejemplo.
Palabras mayores que se transforman en hechos consumados al escuchar los primeros acordes de Run , el medio tiempo de redobles spectorianos que abre el disco de una forma deliciosa, y que me recuerda a los escarceos más poperos de Nick Lowe. Pop primaveral, emotivo e instántaneo, de estribillos desgarrados que se desarrolla sobre medios tiempos y que seduce desde la primera escucha como es el caso de Sundress. Certeros arrebatos de explosión juvenil, de intensidad y estructura nuevaolera repletos de uuuoooss y energía vital como esa impresionante I gotta move , mi tema favorito del disco, el espléndido Penny on the train track y el algo más relajado Magic . Preciosos y nostálgicos medios tiempos de envolventes melodías que giran alrededor de persistentes golpes de piano , con reminiscencias beatle, que poco a poco se apoderan de tus sentidos como Nothing Happening , Thirteen , o Until I Die . Y hasta pegajosos homenajes a la Velvet Underground más melódica como esa delicia titulada I don’ Know Why . Un disco irresistible , vital y de fácil asimilación, que no pierde con el tiempo y que te verás obligado a poner una y otra vez tras la primera escucha.

jueves, 16 de febrero de 2012

THE ALAN BOWN ! - The Alan Bown (1969) - Atemporal rock británico de finales de los 60

Publicado el 28/2/2007 en Sensaciones Sonoras en La Coctelera

Una embaucadora y melodiosa fuerza crepuscular, edificada a través de intensos guitarrazos de energía contenida, que cabalgan sobre adictivos acordes de piano y hammond, que a su vez transitan entre la emoción vocal del soul, la calidez instrumental del jazz, y el aroma campestre y un tanto hippie del folk rock de finales de los 60, me empuja irremediablemente, una y otra vez a escuchar este disco de The Alan Bown! editado por el sello Deram en 1969. Uno de esos oscuros, bellos y sugerentes discos británicos de finales de los 60, de ascendentes psicodélicos, que al desnudarlos de toda su parafernalia lisérgica, muestran su asombrosa calidez y brillantez melódica.

¡Me encanta este disco! Y la verdad, no puedo contener mi entusiasmo ante este tipo de descubrimientos musicales. Últimamente, gracias a libros como Discos Ocultos de Juan Vitoria (regalo de estas últimas navidades) y a blogs como Discos Ocultos , que nos muestran su música, es como si estuviera redescubriendo ese maravilloso sonido británico de finales de los 60,que intentaba describir en el párrafo anterior, y que en su momento creía pertenecía exclusivamente a ilustres como Beatles, Small Faces, Traffic, Pretty Things, Faces, Humble Pie, etc…¡Pues no amigos¡ Este maravilloso sonido no acaba ahí, hay más, mucho más, e igual de bueno, aunque sus protagonistas
no hayan trascendido a su tiempo como algunos de los mencionados.



A Alan Bown, o mejor dicho a The Alan Bown Set , los conocía gracias a esa fastuosa recopilación de sonidos británicos de mediados de los 60, que se denomina Doin’ the mod , editada por el sello Castle años atrás. En ella, aparecen estos chicos dando rienda suelta a sus inclinaciones negroides y souleras, con un puñado de excitantes y sudorosos artefactos sonoros de alta intensidad emocional, que bien merecen un capítulo aparte en este rincón musical. Y es que claro, nuestro protagonista de hoy, Alan Bown, era un intrépido trompetista, apasionado del jazz, el soul y el R&B que no tuvo reparo en formar una vigorosa banda desoul explosivo, repleta de hilarantes vientos y mucha energía vital. Y así, a comienzos del 64 nacieron The Alan Bown Set, que a pesar de gozar de una gran reputación por sus frenéticos directos, no tuvieron fortuna de cara al gran público, permaneciendo en esa gloriosa segunda división de bandas británicas de aquella época, que en los últimos años están aflorando a la luz, gracias a estupendas recopilaciones de sellos como Castle e Inmediate.
Pero mira por donde, con el declinar de la psicodelia, de repente a mediados de 1968, Alan Bown decide reformar la banda e interiorizar sus influencias negras, renombrándola como The Alan Bown!, dando un giro significativo a su sonido, que se acercará a ese rock británico atemporal, post-psicodélico, de alma soul con toques de folk, blues y jazz, que en unos casos se acerca al glorioso pop de la época, mientras que en otros endurece su sonido volviéndose más rudo y grasiento.
Y la verdad es que un poco de todo eso hay en este maravilloso disco. Rock de guitarras robustas y desgarro vocal envuelto en intensos acordes de hammond como Still as Stone, Friends on St. Luis o la excesiva The Prisoner que es una enorme suite mezcla de todo; elegante pop soul de cuidadas melodías y poderío vocal, dominadas por un chispeante piano eléctrico o hammond , con un toque jazzy en la trompeta de Alan, como las deliciosas Strange little friend, Elope y Perfect Day donde la melodía corre a cargo de una emocionante guitarra; tiernos momentos de folk rock , de guitarras acústicas, bucólicos vientos, tonos medievales y grandes armonías vocales como All I Can; pegajosos e irónicos estribillos de estructuras cercanas al vodevil, típicamente inglesas como Kick me out; algún retazo de vitalista y bailable soul como Children of the night e irresistible y colorista pop de fácil asimilación y certeras melodías como la preciosa Gypy girl.
 
Otra pequeña y olvidada maravilla sonora,   joya oculta en los fondos del inmenso y variopinto catálogo musical de los 60, que harás muy bien en recuperar.
Por cierto, el fantástico cantante de la banda en este disco no es otro que Robert Palmer , ese intrépido y moderno solista de los glamurosos 80, que nos deleitó con sus sintéticos y bailables estribillos que adornó con aquellos sensuales videos llenos de esculturales mujeres de frío aspecto.
Nota: las fotos del artículo están cogidas de la siguiente web http://www.alexgitlin.com/npp/alanbown.htm